En un comunicado, el Partido de Dios precisó que la embarcación atracó anoche sin especificar detalles de la cantidad o tipo de hidrocarburos.
Con anterioridad, la Resistencia islámica indicó que el objetivo de esos envíos contempla aliviar una crisis energética como resultado de la cual la compañía estatal de electricidad apenas tributa una o dos horas de servicio.
El primer ministro Najib Mikati dijo que esos envíos iraníes constituyen una violación de la soberanía, porque sobre Irán pesan medidas opresivas estadounidenses.
Sin embargo, la alegría cubre varias regiones libanesas, como la sureña de Sidón, cuando llegan hidrocarburos proporcionados por Hizbulah.
En la mencionada región, el combustible reactivará el bombeo de agua en varias ciudades que durante algunos días estuvo paralizado por carecer de energía.
A la llegada de camiones cisterna, las autoridades y la población dan una bienvenida por todo lo alto y agradecen la iniciativa del secretario general del Partido de Dios, Hassan Nasrallah.
El canal panárabe Al Mayadeen reportó la entrada de un quinto envío de combustible iraní, al cual la percepción popular y la dirección de la Resistencia islámica describe de reto al asedio norteamericano.
Según otras fuentes, una caravana de camiones cisterna con hidrocarburos pasó la zona fronteriza de Hermel-al-Qasir desde Siria y continuaba su trayecto hasta la ciudad de Baalbeck.
Las remisiones de combustible prosiguen en desafío a medidas opresivas contra Irán y Siria impuestas por Estados Unidos que repercuten con fuerte impacto en Líbano.
Esas sanciones consisten en un intento de ahogar al Movimiento de Resistencia de Hizbulah, pero solo lograron escasez de gasolina y diésel y por extensión carencias de medicinas, equipos y bienes básicos.
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