De acuerdo con la ley electoral vigente, se producen comicios a dos niveles: para seleccionar a un diputado directo por cada una de las 299 circunscripciones del país y otro grupo de diputados por las listas regionales de partidos.
En el caso de que una formación política obtenga más diputados directos que los de listas de partidos, deben ser compensada con más escaños, por ello el Bundestag solo fija una cifra total determinada, tras conocerse el resultado de los sufragios cada cuatro años.
Para esta ocasión, los especialistas pronostican que puede ser superado un pleno nominal de 598 bancas, pues las compensaciones por partidos pueden aumentar para llegar a un total de 900 en el órgano legislativo.
En el parlamento formado en 2017, 111 de los 709 asientos fueron determinados por las mencionadas compensaciones.
De otro lado, se conoció que en las elecciones el voto presencial cayó de poco más de un 41,1 por ciento hace cuatro años a 36,5 en esta ocasión.
Los sondeos realizados antes de esa jornada conceden una intención de voto del 25 por ciento al Partido Socialdemócrata (SPD), un 22 a la alianza en el Gobierno de las uniones Democristiana y Socialcristiana (CDU/CSU), y un 14 a la alianza de los Verdes.
El vicecanciller federal y ministro de Finanzas Olaf Scholz, del SPD, encabeza los sondeos para ocupar la jefatura del Gobierno, con más del 42 por ciento, casi el doble de Armin Laschet, aspirante por la alianza CDU/CSU.
Las elecciones de esta jornada son las primeras en 16 años sin la participación de la conservadora canciller federal Angela Merkel, quien renunció a presentarse a un quinto mandato de cuatro años.
rgh/to
















