Según el estudio, la nación integra una terna de estados africanos muy afectados por el calentamiento global, junto a Sudáfrica y Kenya, que deberán disponer de 215 mil millones y 42 mil millones, en ese orden, para aminorar sus efectos.
Un total de 35 ciudades, repartidas en esos territorios, enfrentan riesgos biofísicos, asegura la Coalición, y les recomienda a las autoridades de los países proyectar el desarrollo urbano a partir de un crecimiento compacto, con infraestructuras conectadas y tecnologías limpias.
Los últimos años, señala, ciclones inusualmente fuertes azotaron el sureste del continente, las sequías afectaron el sur, las inundaciones y deslizamientos de tierra asolaron el Cuerno Africano y Ciudad del Cabo, en Sudáfrica, casi se quedó sin agua en 2018.
La Coalición para las Transiciones Urbanas, asesora de los gobiernos en temas relacionados con el desarrollo económico y el cambio climático, pronostica que la población en las ciudades de África crecerá en 950 millones de personas para el año 2050.
Por eso, apunta, una planificación urbana eficiente e inclusiva es extremadamente difícil y son necesarios billones de dólares de inversión en todo el continente, donde una débil solvencia municipal y mecanismos ineficientes de recaudación, obstaculizan las gestiones para obtener capital.
Movilizar el financiamiento necesario demandará que las normas y políticas financieras sean reformadas pronto con el objetivo de desbloquear la inversión en las ciudades, señala.
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