El secretario general de la organización, Maurizio Landini, calificó el hecho como una herida a la democracia y una ofensa a la Constitución de la República, nacida de la resistencia antifascista.
Landini habló ante una multitud de afiliados congregados en las afueras de la sede parcialmente devastada la víspera cuando, denunció la CGIL, exponentes de la agrupación neofascista Fuerza Nueva y del movimiento contrario a la vacunación, ‘No-Vax’ irrumpieron violentamente en el edificio.
Según medios locales, los asaltantes llegaron al lugar tras participar en una manifestación contra la decisión del Gobierno de exigir la presentación del certificado de vacunación contra la Covid-19 para acceder a centros laborales e instituciones docentes, entre otros.
Al menos 12 personas fueron detenidas por la policía por su presunta participación en los desórdenes derivados de la protesta, entre ellos Roberto Fiore y Giuliano Castellino, líderes de Fuerza Nueva a nivel nacional y de la capital, respectivamente.
El primer ministro, Mario Draghi, sostuvo una conversación telefónica con Landini a quien expresó ‘la plena solidaridad del Gobierno’, señaló un comunicado oficial.
Los sindicatos son un espacio fundamental de democracia y derechos de los trabajadores, precisó la nota al subrayar que cualquier intimidación en su contra es inaceptable y debe ser rechazada con absoluta firmeza.
Dirigentes de los principales partidos políticos rechazaron también la violencia durante la demostración y contra la sede de la CGIL la cual anunció una manifestación unitaria con las otras dos grandes centrales sindicales el próximo día 16 en esta capital.
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