El vocero de la Organización de Energía Atómica de Irán (OEAI), Behruz Kamalvandi, refirió que solo si hay desviaciones o cambios importantes es válido difundir tales informes.
Las tareas de la entidad atómica de la ONU contemplan asegurar que las actividades nucleares sean pacíficas y ayudar a esos objetivos, subrayó.
Kamalvandi denunció que en el caso de la nación de los persas el OIEA divulga datos técnicos que no deben estar disponibles para terceras partes.
‘Si visitamos el sitio web de la Agencia veremos que esto no ocurre con otros y no hay detalles sobre esos temas’, apuntó.
Al parecer, agregó, se trata de un procedimiento bajo la influencia de terceros con el propósito específico, acotó, de crear una guerra psicológica.
El portavoz del OEAI aclaró que Irán reconsiderará su interacción con el ente de la ONU de mantenerse la práctica de marras y limitará las inspecciones en sus instalaciones nucleares.
En otra parte de sus declaraciones, recordó el artículo 7 del estatuto del OIEA que obliga a mantener discreción de datos confidenciales, a los cuales accedan sus directivos en virtud de sus funciones.
Con anterioridad, la filtración de esos informes estratégicos originó amenazas contra la seguridad del país, dijo Kamalvandi.
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