Las autoridades destruyeron la moneda nacional, llevaron al país a un callejón sin salida, profundizaron la desigualdad y hundieron a los ciudadanos en la pobreza extrema, dijo.
Tras una visita de 12 días, De Schutter vaticinó un colapso total para el país y aseguró que el Gobierno falló a su pueblo, después que la llamada nación de los cedros disfrutó de altos niveles de desarrollo humano.
“La crisis actual- apuntó- amenaza con convertirse en una pobreza perenne que se transmitirá de generación en generación”.
Mientras los ciudadanos intentan sobrevivir el día a día, el Gobierno pierde un tiempo valioso al rehuir responsabilidades con el pretexto de que los refugiados sirios agotan las capacidades del país.
De Schutter consideró que la carta de pedir ayuda internacional no es sostenible, porque propicia la inoperancia y acomoda a las instituciones estatales.
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