“Estoy lidiando de manera positiva y abierta con los desafíos nacionales, pero hay un tope para la flexibilidad”, señaló.
Sin importar magnitud, dijo, las puertas están abiertas a la discusión y el diálogo, pero sin supeditar los intereses nacionales, enfatizó.
Esas limitaciones, agregó, son la independencia del poder judicial y la preservación del arabismo en Líbano y de los lazos de hermandad con la comunidad árabe, en especial con el reino de Arabia Saudita.
Miqati subrayó que los principios del Estado se basan en la renuncia de los intereses privados y particulares, en aras de favorecer los públicos.
La defensa a ultranza de derechos individuales conduce a generar tensiones y paralizar las instituciones, advirtió.
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