En unas elecciones que marcarán el rumbo político en el Poder Legislativo en los próximos dos años de gestión de Alberto Fernández, la opositora alianza representada por el color amarillo logró buen resultado en la capital, un distrito donde gobierna desde hace una década, en el cual conquistó siete asientos, de los 13 disponibles.
La exgobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, que compitió por el distrito capital, logró entrar como diputada a la Cámara Baja junto con otros seis candidatos de esa fuerza política, en tanto el joven legislador oficialista Leandro Santoro, también retuvo un asiento junto con otros dos miembros del Frente de Todos.
Por la capital logró entrar también el ultraliberal Javier Milei, quien retuvo dos asientos y se convierte con Libertad Avanza en la tercera fuerza política en tanto la candidata del Frente de Izquierda, Myriam Bregman, también se convirtió en nueva legisladora.
En la provincia de Buenos Aires, la de mayor cantidad de electores, el Frente de Todos logró acortar la distancia de las primarias de septiembre pasado pero Juntos por el Cambio se adjudicó 16 bancas, una más que el oficialismo, por lo que habrá paridad. Los otros cuatro curules por ese distrito fueron repartidos por partes iguales para el Frente de Izquierda y Libertad Avanza.
Con este resultado provisorio, el Frente de Todos tendría entonces a partir del 10 de diciembre 119 diputados, uno menos que los que tiene en la actualidad y Juntos por el Cambio aumentaría en dos su número, pasando a tener 117.
En cuanto al Senado, de los 24 puestos en contienda en ocho provincias, en seis venció Juntos por el Cambio. De esta manera, en la nueva conformación de la cámara Alta el oficialismo perdió la mayoría, tendrá un bloque de 35 miembros y la oposición con mayor fuerza un interbloque de 31.
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