La medida acarreará subida de precios de cinco a seis veces para los tratamientos contra enfermedades cardíacas, colesterol alto y presión arterial alta, entre otras.
El farmacéutico Georges Zammar comentó a una radioemisora local que los clientes no esperaban ese aumento repentino y como resultado la mayoría de ellos están enojados y estupefactos.
“Yo diría que 90 por ciento de quienes pidieron fórmula alimentaria para bebés dejaron mi farmacia con las manos vacías. Simplemente no tenían dinero para pagarla”, dijo.
Las recién impuestas tarifas convirtieron en inasequibles los medicamentos para la mayoría en un país, cuyo 80 por ciento de la población cayó por debajo del umbral de la pobreza (3,64 dólares diarios), según datos de la ONU.
Desde octubre de 2019, la libra libanesa perdió más de 100 por ciento de su valor y redujo a casi nada el valor de los salarios de 90 de cada 100 libaneses.
El sueldo mínimo antes de esa fecha era de 675 mil libras libanesas equivalentes a 450 dólares y hoy día su valor es de apenas 30.
Los medicamentos para tratamiento de cáncer, de enfermedades mentales y psicológicas o los almacenados en hospitales seguirán protegidos por el Estado, precisó el ministro.
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