La entidad atribuyó el crecimiento a que el gobierno permitió la entrada en noviembre de vacacionistas procedentes de un grupo seleccionado de países que, por demás, fueron alojados en destinos turísticos también escogidos por sus posibilidades de evitar contagios con el coronavirus SARS-CoV-2.
Pero según expertos, la incipiente recuperación del sector pudiera ser efímera debido a la aparición de la variante ómicron del virus y la suspensión de los vuelos desde las naciones donde ya está presente, cuyo número crece por días.
Ayer el Ministerio de Salud anunció que reforzaría el sistema de vigilancia epidemiológica y sugirió al gobierno suspender los vuelos hacia y desde Sudáfrica, Botsuana, Namibia, Zimbabue, Lesoto, Mozambique y Eswatini, así como la concesión de visados a personas de esos países.
Aunque necesaria, una eventual decisión en ese sentido podría empeorar los ya magros resultados de la industria turística nacional, que aporta casi el 15 por ciento del Producto Interno Bruto.
De enero a noviembre las llegadas desde el extranjero apenas llegaron a 140 mil, menos del cuatro por ciento que en igual lapso del año anterior.
En 2019 Vietnam recibió una cifra récord de 18 millones de turistas extranjeros y en el 2020 aspiraba a llegar a 20 millones, pero la pandemia de Covid-19 hizo que ese año fueran menos de cuatro millones, una cifra que ni por asomo alcanzará en 2021.
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