Tal comportamiento fue considerado una muestra de recuperación de la caída del año anterior por la crisis sanitaria, y un salto que ubicó a la actividad económica en un nivel superior al que tenía antes de la enfermedad generada por el SARS-Cov-2, informó el Banco Central.
El llamado Índice de Actividad Económica (IBC-Br), que ese ente emisor mide mensualmente como adelanto del producto interior bruto (PIB), alcanzó en diciembre 139,73 puntos, por lo que sobrepasó el de febrero de 2020 (139,36 puntos), cuando Brasil registró su primer caso de coronavirus.
Ese medidor agrupa los resultados en la producción de sectores como industria, agricultura, servicios y comercio, aunque según los especialistas no siempre coincide con el PIB de cierre de año, que Brasil dará a conocer el próximo 4 de marzo.
Para esta ocasión, el cómputo final del IBC-Br sí coincide con las proyecciones de los economistas, quienes calculan que la mayor economía de América Latina tuvo el año pasado un comportamiento positivo del 4,5 por ciento.
El Banco Central señaló que Brasil ha sido afectado en los últimos meses por una elevada inflación, que en 2021 fue la mayor en seis años, y por las altas tasas de intereses en sus mayores niveles en cinco años y que encarecen el costo del dinero.
Con el desempleo muy elevado, la renta de las familias estancadas y las incertidumbres generadas por las elecciones presidenciales de este año, los analistas temen que la economía del gigante latinoamericano sufrirá una desaceleración en 2022, cuando esperan un crecimiento del 0,30 por ciento.
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