Aunque la principal fuerza política de oposición se declaró feliz por renovar su mandatado que ostenta el actual gobernador, Alfonso Fernández, entra este lunes en un proceso de negociación que lo llevará indefectiblemente a Vox, pese a otros criterios.
Según el secretario general del PP, Teodoro García, esta organización dialogará con todos, pero aspira a que Castilla y León cuente con su propio Gobierno en razón de ha sido votado de forma mayoritaria, sin tomar en cuenta que Fernández no logró los 10 procuradores de la mayoría absoluta requerida.
Aunque García repitió que fue un éxito contundente y que los socialistas (PSOE) cedieron en las urnas, la realidad es que el PP necesitará de Vox para conseguir la mayoría absoluta y gobernar.
Un mal menor, afirmaron algunos analistas, quienes al mismo tiempo subrayaron que inclinarse más a la derecha extrema puede pasarle factura al PP en sus aspiraciones de conquistar el Palacio de la Moncloa, en los comicios presidenciales de fines de 2023.
Fernández comentó hoy que tomará la decisión el PP de Castilla y León porque es quien se ha presentado a estas elecciones.
«Entiendo a quien está en el ámbito mediático nacional, pero estas elecciones van de las personas de nuestra región (…) que son los que tienen que decidir”, apostilló.
Este miércoles intervendrán en el Congreso de Disputados el presidente del Gobierno central y líder del PSOE, Pedro Sánchez, y su más acérrimo enemigo político, Pablo Casado, cabeza del PP, y si bien hablarán de asuntos diversos en paralelo, es previsible otro encontronazo con foco en lo sucedido en Castilla y León.
Seguramente, Casado aprovechará la ocasión para volver a impugnar al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, a quien acusa de ofrecer prebendas a prisioneros políticos de ETA.
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