El vertimiento alcanzó las costas de cinco distritos, contaminando cerca de 80 kilómetros de litoral y esto lo convierte en el peor desastre ecológico que ha afectado al país en su historia reciente, apuntó el equipo del organismo multilateral en una declaración.
La contaminación de crudo podría tener consecuencias negativas a largo plazo en especies como mariscos o conchas, de acuerdo con el texto difundido en el sitio oficial de noticias de Naciones Unidas.
En cuanto a la respuesta, los expertos de la ONU consideran que “se ha evidenciado el enorme esfuerzo de todas las partes involucradas”.
La misión técnica de Naciones Unidas informó que seguirá apoyando al Gobierno peruano en la respuesta ante el desastre y ya emitió algunas recomendaciones a las autoridades locales sobre la gestión de los impactos ambientales, sociales y humanitarios del derrame de crudo.
El equipo también compartió recomendaciones para fortalecer los mecanismos de preparación y respuesta ante desastres a nivel nacional.
Debido al vertido ocurrido el pasado 15 de enero en la refinería La Pampilla, administrada por la empresa Repsol, acabaron en costas peruanas al menos 11 mil 900 barriles de petróleo que cubrieron más de mil 400 hectáreas de mar y tierra, y más de 500 hectáreas de reservas de fauna marina.
Gracias a las operaciones de limpieza, días después del incidente solo hay pequeñas zonas aisladas de contaminación, pero el impacto en la vida silvestre y los recursos naturales “ha afectado duramente a las comunidades locales”, insisten los expertos de la ONU.
Al respecto demandaron que se realicen evaluaciones de daños y análisis de necesidades de la población que hasta el momento aún no se han producido.
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