El traslado del exmandatario supuso fuertes medidas de seguridad mediante vehículos blindados, una caravana de carros de seguimiento, policías y el monitoreo aéreo con helicópteros para su asistencia al encuentro, donde escuchará la lectura de sus derechos y conocerá la fecha de la siguiente reunión.
Durante ese nuevo intercambio, el magistrado comunicará la existencia o no de acusaciones locales en su contra, luego de un monitoreo de información en el Ministerio Público y demás entes jurisdiccionales, y determinará el traslado definitivo del exgobernante.
En este sentido, Ortez decidirá si el abogado y político hondureño regresará al cuartel de la Dirección Nacional de Fuerzas Especiales o si es enviado al Primer Batallón de Infantería para el cumplimiento de la prisión preventiva y a la espera de la decisión respecto a la solicitud de Washington.
De acuerdo con fuentes oficiales, el expresidente de la nación centroamericana cuenta con 40 efectivos policiales encargados de su seguridad, sumado a la instalación de fuertes anillos de protección en los alrededores de la Corte Suprema de Justicia (CSJ).
La captura de Juan Orlando Hernández este martes resultó un operativo dirigido por la Policía Nacional y el ministro de Seguridad, Ramón Sabillón, en coordinación con agencias estadounidenses, principalmente, de la Administración de Control de Drogas (DEA).
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