Según los especialistas, las visas se elaborarán independientemente del país al que se quiera viajar, con el objetivo de reducir costos y elevar su seguridad reduciendo el riesgo de falsificaciones o robos, destacó este miércoles Europa Press.
El estado miembro de destino será el encargado de examinar la solicitud de viaje y tramitarla, pero el viajero podrá cumplir todo el procedimiento a través de la plataforma que plantea Bruselas, incluida la burocracia y el pago de las tasas correspondientes.
Por ello, la ventanilla única deberá determinar de manera automática qué país del área Schengen es el responsable de procesar la solicitud, en especial cuando el demandante tenga la intención de viajar por varios de los territorios del espacio sin fronteras.
La plataforma proporcionará a los solicitantes información actualizada sobre los visados Schengen de corta duración (de un máximo de 90 días en un periodo de 180) y de los requisitos y procedimientos que debe cumplir.
De este modo, sólo será obligatorio acudir al consulado en circunstancias precisas como recoger documentos de identidad biométricos por primera vez, renovar aquellos que ya no sean válidos o tramitar un nuevo documento de viaje.
La UE persigue el objetivo de digitalizar plenamente todo el proceso de visados a más tardar en 2050 y varios países miembros han dado ya el paso a la gestión online, pero lo han hecho de manera desigual y no todos permiten el pago de las tasas por Internet.
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