Durante el sermón de Eid Al-Fitr (culminación del Ramadán, mes del ayuno islámico), el erudito libanés indicó que el hambre y el sufrimiento no distingue entre religión, sectas y regiones.
La mayor autoridad religiosa islámica en el país manifestó que la voluntad nacional deberá unir al pueblo para salir del colapso económico y enviar un mensaje de Estado vinculado a la amistad con los hermanos árabes.
En relación con el hundimiento de un barco de migrantes frente a la costa norte de Trípoli el pasado día 23 de abril, el Gran Muftí subrayó que la falta de preocupación del gobierno por la seguridad de la gente contribuyó, intencionalmente o no, a la tragedia, en la cual fallecieron ocho personas y una veintena está desaparecida.
Advirtió del peligro de abstenerse de participar en las elecciones parlamentarias del 15 de mayo e insistió en la necesidad colectiva de reconstruir el país y sus instituciones.
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