Según el Código Electoral y su reglamentación para las presidenciales dentro de dos años, no hay ningún impedimento para que hasta el 31 de julio de 2022 los aspirantes a la presidencia de la República se inscriban y luego enfrenten la tarea de recolectar firmas.
Para la excandidata presidencial por libre postulación en 2019, Ana Matilde Gómez, se trata de una estrategia para dividir el voto, pues la ley permite, además, que un ciudadano que forme parte de un partido, respalde con su firma a un candidato independiente, sin que este pierda su afiliación política, ya sea de un organización constituida o en formación.
Gómez calificó como una especie de privilegio o de ventaja que llevan las personas inscritas o con militancia política al tener un doble mecanismo de participación.
“Si no llevan oportunidad en sus partidos, pueden usar la figura de la libre postulación; en cambio, los de libre postulación no pueden ser postulados por los partidos políticos”, precisó.
Por su parte, en declaraciones al diario La Estrella de Panamá el jurista
Ernesto Cedeño consideró como vergonzoso y un despropósito que simpatizantes de colectivos políticos pretendan ir por la libre postulación.
“Lo hacen a sabiendas de que la ley electoral solo permite hasta tres postulaciones por un cargo por la libre postulación, la cual se creó como opción para los independientes de partidos y no como puerta de escape de los políticos frustrados por los colectivos en donde los aspirantes militan”, indicó.
Precisó, además, que esta pudiera ser una especie de estrategia, al considerar que con la atomización del voto se beneficia a las personas que tienen estructura política definida y poder económico.
En junio pasado otras voces cuestionaron la desventajas que la ley impone a los candidatos independientes, como el activista Cristián Ábrego, de la agrupación Conciencia Ciudadana, quien se postuló para un cargo de diputado.
Para Ábrego debiera prohibirse que miembros de partidos quieran aparecer en papeletas también como independientes.
En ese sentido, sostuvo que “Si corres por el partido es porque crees en el partido y su corriente de pensamiento. Mezclar ambas cosas es un entuerto electoral”, opinó.
El 5 de mayo de 2024 los panameños decidirán en las urnas al nuevo presidente y vicepresidente del país, 20 diputados al Parlamento Centroamericano, 71 diputados a la Asamblea Nacional, 81 alcaldes, 701 representantes de corregimiento y 11 alcaldes, todos con sus respectivos suplentes, para el período del 1 de julio de 2024 al 30 de junio de 2029.
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