Hasta el 29 de julio, de forma presencial y virtual, representantes de organizaciones y países debatirán sobre los cambios en el panorama comercial para las naciones en desarrollo, en un contexto donde varias crisis que se superponen.
Los efectos de la pandemia, las dificultades en las cadenas de suministro, las presiones inflacionistas y en particular el incremento de los precios de los alimentos y la energía; las consecuencias del conflicto bélico en Ucrania y las sanciones a Rusia, entre otros elementos, figuran entre las cuestiones que afectan actualmente el desempeño económico.
En ese escenario la ayuda para el comercio a la cual da seguimiento la OMC resulta fundamental, en especial para sectores vulnerables como las mujeres, quienes están en desventaja a la hora de enfrentarse a la conducción de un negocio.
La directora general de la OMC, Ngozi Okonjo-Iweala, significó que desde el comienzo de la iniciativa se han distribuido alrededor de 556 mil millones de dólares, dedicados a crear la capacidad comercial y la infraestructura que necesitan los países menos adelantados para beneficiarse de la apertura del comercio.
Entre sus objetivos también están la recuperación económica, la contribución a la reducción de la pobreza y el empoderamiento económico de las mujeres; así como a la transición a modelos de desarrollo medioambientalmente responsables y con bajas emisiones de carbono.
Precisamente el Examen global revisará la función que tiene la Ayuda para fomentar estos temas y la conectividad digital.
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