Según la plataforma que defiende los derechos humanos, estos asesinatos tuvieron lugar en medio del recrudecimiento de la guerra de los grupos armados por el control de Cité Soleil y Bel Air a partir del 8 de julio.
En ese periodo se enfrentaron las coaliciones de pandillas del G-9, dirigida por el expolicía Jimmy Cherizier (Barbecue), contra sus rivales del G-Pep, bajo el mando de Ti Gabriel.
El organismo lamentó el acelerado aumento de la inseguridad y criticó la banalización de la vida en el país y la facilidad con la que llegan a los puertos de Haití armas y municiones ilegales procedentes de Estados Unidos.
También advirtió que la zona metropolitana de Puerto Príncipe se convierte en escenario de violencia, porque tienen lugar la mayoría de los secuestros y asesinatos a manos de las pandillas, que operan con impunidad y sin temer ser detenidos.
Este fin de semana la banda de Ti Makak, que opera en el sudeste de esta capital, asesinó y luego quemó el cadáver del exsenador Yvon Buissereth, quien viajaba en su vehículo junto al chofer.
El crimen ocurrió en Laboule 12 donde en enero la misma pandilla asesinó a dos periodistas mientras realizaban una cobertura.
Por su parte, la Oficina Integrada de Naciones Unidas en Haití denunció que 471 personas murieron, resultaron heridas o permanecen desaparecidas como consecuencia de los enfrentamientos entre grupos armados, y otras 200 fallecieron entre abril y mayo.
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