Durante la ceremonia de presentación y reconocimiento de las tropas y de la nueva cúpula militar celebrada en la escuela de cadetes General José María Córdova, recalcó que el cambio significa salir de la violencia perpetua que ha vivido Colombia y construir la paz.
«¿Desde cuándo acá construir paz es un conflicto entre soldados y campesinos? Eso no puede seguir existiendo», dijo el mandatario, al referirse a los enfrentamientos en las zonas rurales entre uniformados y personas del campo, en torno a temas como la sustitución de cultivos considerados ilícitos, entre otros.
Es necesario forjar una alianza entre el soldado y el campesinado en la Colombia profundada, y de no lograrla no se podrá construir la nación, agregó Petro.
«Lo que alcanza la paz es la unión entre las Fuerzas Militares y su pueblo, que tenemos que alcanzar, porque se ha roto en muchas partes del país, por la falta de confianza. Tenemos que reconstruir», remarcó.
Dijo que «la gracia de ser presidente en este momento» es tratar de obtener los pilares fundamentales de una paz que se vuelva definitiva en el futuro.
«Condenar a Colombia a la guerra y a la violencia no merece la pena una medalla ni ser mencionado en los libros de historia ni por las generaciones futuras, porque eso no se merece una sociedad ni un país», señaló.
Para Petro, pasarán a la historia todas las personas de esta generación, de este momento de Colombia, soldados y generales si logran la paz.
En marzo pasado, el Comité Internacional de la Cruz Roja detalló que el número de conflictos internos en Colombia aumentó durante el 2021, pasando de cinco a seis, en un contexto «aún más complicado» y con una «tendencia a la agravación de la situación humanitaria» en el 2022.
Para esa fecha, el jefe de la delegación del CICR en Colombia, Lorenzo Caraffi, puntualizó que el 2021 «fue un año difícil para la población civil» por el incremento de la violencia, que dejó las cifras más altas en cinco años.
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