Tras un recurso presentado por el exmandatario Mauricio Macri (2015-2019), dicha corte inició un juicio contra Fernández por supuestas violaciones en la adjudicación de 51 obras públicas en la provincia de Santa Cruz entre 2003 y 2015.
En múltiples ocasiones, la también titular del Senado denunció ser víctima de un acecho sin precedentes y recordó que un tribunal de ese territorio sobreseyó la causa por inexistencia de delito.
Esta jornada, durante la novena y última audiencia acusatoria de la conocida como Causa Vialidad, el fiscal Diego Luciani solicitó una condena de 12 años en prisión para la ex jefa de Estado y su inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos.
Fernández denunció la inexistencia de pruebas en su contra, las irregularidades cometidas a lo largo del proceso, la violación del principio de defensa en juicio y la inclusión en la acusación de cuestiones que nunca fueron planteadas.
Por ello solicitó la ampliación de su declaración indagatoria para la audiencia del día de mañana.
Sin embargo, la corte rechazó dicho pedido, lo cual fue considerado una vergüenza por el abogado de Fernández, Carlos Beraldi.
Si algo faltaba para confirmar que no estoy ante un tribunal de la Constitución, sino ante un pelotón de fusilamiento mediático-judicial, es impedirme el ejercicio del derecho de defensa ante cuestiones que nunca figuraron en el acto de acusación del fiscal al que asistí durante cinco días en mayo de 2019, escribió la vicemandataria en su perfil en la red social Twitter.
Mañana a las 11:00, hora local, a través de mis redes voy demostrar, justamente, por qué me están prohibiendo hablar en el juicio después del obsceno guión que montaron los fiscales, añadió.
Tras conocerse lo sucedido, organizaciones sociales, sindicatos, políticos y el presidente Alberto Fernández denunciaron la persecución contra la exmandataria y cientos de personas llegaron a las proximidades de su casa, en el barrio de Recoleta, para expresarle su apoyo.
En ese lugar, los manifestantes denunciaron las acciones de grupos opositores y la Policía de la Ciudad lanzó gases lacrimógenos contra los presentes.
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