El célebre científico nació un día como hoy en Londres en 1791 en una familia humilde y cuando tenía apenas 14 años abandonó la escuela y trabajó como aprendiz de encuadernador donde tuvo acceso a importantes volúmenes que le abrieron el camino, como la Enciclopedia Británica.
En 1813 fue contratado como ayudante de laboratorio del destacado químico Sir Humphrey Davy (1778-1829) en la Royal Institution de Londres, organización consagrada a la educación y la investigación científica.
Once años más tarde Faraday pasó a ser parte de esa academia donde trabajó hasta su muerte el 25 de agosto de 1867, primero como ayudante, después colaborador y al final sucesor de Davy, para quien Faraday fue su principal descubrimiento científico.
Al destacado químico, físico y divulgador científico británico la humanidad le debe su descubrimiento de la inducción electromagnética, además de sus aportaciones en electrotecnia y electroquímica, o la introducción del concepto de campo para describir las interacciones electromagnéticas.
Entre los aportes a la ciencia de este hombre, quien estuvo en contra de la guerra y de toda banalidad, están la teoría electromagnética de la luz, los hallazgo de la inducción electromagnética y con ella la invención de la dinamo, precursora del generador eléctrico.
Además este científico, de quien Albert Einstein tenía colgado en la pared de su estudio un retrato, junto a los de Isaac Newton y James Clerk Maxwell, reveló la electrolisis en términos de fuerzas eléctricas e introdujo conceptos como campo y líneas de fuerza.
Todos ellos, esenciales el entendimiento de las interacciones eléctricas y magnéticas y en el futuro desarrollo posterior de la física.
En el ámbito de la química, tal como destacan medios especializados, fue Faraday el descubridor del benceno, útil hoy día en la fabricación de colorantes, perfumes y explosivos; investigó el clatrato de cloro, inventó el sistema de números de oxidación e introdujo términos como ánodo, cátodo, electrodo e ion.
El físico neozelandés, creador de la estructura del átomo, Ernest Rutherford (1871-1937) expresó que «Cuando consideramos la extensión y la magnitud de sus descubrimientos y su influencia en el progreso de la ciencia y de la industria, no existen honores que puedan retribuir la memoria de Faraday, uno de los mayores descubridores científicos de todos los tiempos».
Fue el primero en recibir el título de Fullerian Professor of Chemistry en la Royal Institution británica, que ostentó hasta su muerte.
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