El organismo expresó preocupación por las graves violaciones de los derechos humanos, mientras la seguridad, educación, acceso a agua potable, saneamiento, salud y nutrición están amenazados ante la creciente inseguridad.
Además, la mayoría de los niños no asisten a las escuelas desde el reinicio oficial del curso el pasado 3 de octubre y el resurgimiento del cólera pone en riesgo a 1,2 millones de infantes que residen en zonas donde se diagnosticaron casos.
“La situación es alarmante porque los niños desnutridos son aún más vulnerables a la creciente epidemia de cólera”, señaló por su parte el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia y alertó que cerca de 100 mil menores de cinco años sufren desnutrición aguda grave.
En este contexto, aumentaron las dificultades económicas de los más vulnerables y las familias desfavorecidas no tienen acceso a agua potable, jabón o instalaciones sanitarias básicas, con lo que se incrementan las posibilidades de contraer la enfermedad.
El Comité criticó que los niños temen ser reclutados, secuestrados, heridos, violados o asesinados por las pandillas y denunció que una de cada cinco niñas y uno de cada cinco varones sufrieron abusos en esta capital.
Igualmente, alentó a las autoridades a cumplir con sus obligaciones en materia de derechos humanos, proteger a los menores y facilitar la asistencia a las familias vulnerables.
Haití se encuentra inmerso en una ola de inseguridad y violencia a manos de los grupos armados que dejaron más de 500 fallecidos de abril a julio como consecuencia de los enfrentamientos entre las pandillas.
Desde mediados de septiembre bandas limitan el acceso a la principal terminal petrolera del país, paralizando las actividades económicas, mientras muchos hospitales cerraron o redujeron de manera considerable sus servicios ante la falta de combustible.
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