Según una nota de ese ente de seguridad, los trabajadores del campo resultaron muertos, y el otro lesionado, cuando laboraban en una granja, cerca de la aldea de Kega El Kheil, al oeste de la ciudad de Kadugli.
Testigos de los hechos señalaron, por otro lado, que detrás de esas embestidas, como en otras ocasiones, pudieran estar las denominadas Fuerzas de Apoyo Rápido, especie de milicias irregulares que supuestamente tienen el apoyo del Ejército.
Mientras tanto, las tensiones sociales aumentaron en la sureña región sudanesa de Nilo Azul, donde fue asesinado un agricultor, de 60 años, en una zona próxima a El Roseries, ciudad en la que recientemente estallaron enfrentamientos tribales.
Como consecuencia de los últimos choques intercomunitarios en Nilo Azul y áreas contiguas, a inicios de este mes la cifra de desplazados internos se elevó a más de 235 mil, de acuerdo con fuentes gubernamentales.
En Nilo Azul, donde está vigente un toque de queda nocturno, en aras de contener la actual ola de violencia y restablecer la paz, el Ejército desplegó adicionales refuerzos militares.
Sudán vivió un virulento conflicto armado por cinco años en la región de Darfur, iniciado en 2003 con la participación de fuerzas del Ejército, milicias progubernamentales y entes rebeldes, el cual dejó saldo de unos 300 mil muertos y dos millones de desplazados, según organismos humanitarios.
mv/obf
















