En términos de energías renovables, el titular de la Comisión Ejecutiva Hidroeléctrica del Río Lempa (CEL), Daniel Álvarez, destacó en un reciente evento celebrado en México que su país tiene identificados 95 MegaWatts(MW) más de potencia procedente de energía geotérmica de los que ya utiliza 35.
Sin embargo, pese a los esfuerzos gubernamentales aun hay un amplio trecho por avanzar y sustituir las fuentes de energía para evitar la contaminación ambiental, opinan expertos al señalar que uno de cada 10 salvadoreños usa leña para cocinar sus alimentos, por ejemplo.
Esos datos son reflejados por la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM) de 2021, la cual precisó que el 15.2 por ciento de las familias salvadoreñas en la zona rural prepara sus alimentos con leña, mientras que en la urbana es solo 2.2 por ciento.
El muestreo, el último elaborado por la desaparecida Dirección General de Estadísticas y Censos (Digestyc), indica que el uso doméstico del gas licuado del petróleo (GLP) es la principal fuente de energía de las familias salvadoreñas para cocinar.
Más de 1.71 millones de hogares utilizan este derivado del crudo, con una representación del 88.7 por ciento.
Asimismo, el 7,1 por ciento de los hogares usa la leña a pesar de sus efectos contaminantes al liberar partículas que son dañinas para la salud humana. El 4.2 por ciento restantes, agregó el estudio, utiliza la electricidad u otro método para cocinar sus alimentos.
Datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) permiten afirmar que el uso de la leña, el carbón vegetal y otros combustibles sólidos (residuos agrícolas y cartón) se queman en fogones abiertos o estufas de mal funcionamiento en los hogares pobres de los países en desarrollo, como El Salvador.
Esto genera una combustión incompleta que representa un peligro grande para la salud humana y el ambiente.
La situación, según informes, tiende a mejorar ya que el número de familias que usan leña tiende a disminuir, según los datos oficiales.
En 2019 se registraron 149 mil 995 hogares, una cifra que para el año pasado disminuyó en 12 mil 548 o más de 29 mil desde 2018.
Un dato curioso es que la compra de gas y leña empareja a algunas familias. Unos compran en 8,51 dólares un cilindro de gas, mientras otros consumen 8,78 dólares en leña.
Pese a estos contrastes, El Salvador es uno de los países con más opciones y fuentes para enfrentar el cambio climático, en especial por los avances alcanzados en la explotación de las fuentes geotérmica e hidroeléctrica.
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