La primera vez que el Congreso norteamericano aprobó protecciones federales para el casamiento entre personas del mismo sexo ocurrió 21 años después de que Países Bajos legalizara ese tipo de uniones, pero fue entendido aquí como un paso histórico a favor de la igualdad y la justicia.
Antes de llegar al escritorio del mandatario y recibir su rúbrica en un acto en el jardín sur de la mansión ejecutiva, el debate sobre ese derecho permaneció en la agenda de los miembros del Senado y de la Cámara de Representantes, quienes tenían en su poder decidir si alguien podría casarse con quien amao no.
Con 258 votos de respaldo y 169 en contra, los legisladores de la Cámara Baja dieron luz verde al proyecto, que antes el Senado apoyó con un resultado de 61-36.
“El matrimonio es una propuesta simple. ¿A quién quieres? ¿Y serás leal a esa persona que amas? No es más complicado que eso”, dijo Biden.
Para Tammy Baldwin, la única senadora abiertamente lesbiana en la nación, la normativa une a los estadounidenses y permite “aliviar el temor de millones de parejas del mismo sexo e interraciales de que sus libertades y garantías puedan ser despojadas”.
La promulgación de la ley ocurrió en un contexto de movilización pública, luego de que el Tribunal Supremo anuló en junio de este año las protecciones federales para el aborto y el juez Clarence Thomas llamó a considerar la eliminación de otros precedentes, incluidala libertad del matrimonio igualitario certificada desde 2015 por el caso Obergefell contra Hodges.
De suprimirse esa sentencia, un estado podría después prohibir las nupcias entre ciudadanos de igual sexo, pero el Gobierno federal y esa demarcación estarían obligados a reconocer las licencias de casamiento de otro estado, gracias a la nueva normativa que también ampara a las parejas interraciales.
Sin embargo, la orden dicta un blindaje parcial del derecho, pues queda sin establecer un requisito nacional por el que todos los territorios debieran legalizar la unión.
La firma del mandatario ocurrió a menos de un mes de que un hombre matara a disparos a cinco personas en un club nocturno de la comunidad LGBTIQ+ (lesbianas, gays, bisexuales, transgénero, intersexuales y queer) en Colorado, y ante un aumento de los crímenes de odio en Estados Unidos.
Según un reporte reciente del Buró Federal de Investigaciones, en 2021 el 64,8 por ciento de los ataques por prejuicios correspondió a motivos raciales y étnicos, el 15,6 debido a la orientación sexual, y el 13,3 por la religión.
(Tomado de Orbe)
















