Esa agencia de la ONU destacó que las temperaturas superiores a 20°C se sucedieron en muchos países, incluso en Europa Central y que, en varias naciones, desde España hasta el este se batieron algunos récords nacionales y muchos locales durante los meses de diciembre y enero.
Cientos de estaciones meteorológicas registraron la temperatura diaria más alta jamás alcanzada durante esos dos meses.
Por ejemplo, el pasado 31 de diciembre el mercurio alcanzó un registro máximo de 25,1°C en la ciudad española de Bilbao superando los 24,4 °C del 1 de enero de 2022.
Otros casos destacados durante el último día del pasado año fueron los 18,9°C alcanzados en Varsovia, la capital de Polonia, registro que dejó atrás los 13,8 °C de enero de 1993, o los 19,4°C reportados en la ciudad alemana de Dresde, que desmanteló el máximo histórico de 17,7°C del 5 de diciembre de 1961.
De acuerdo con la OMM, una zona de altas presiones sobre la cuenca mediterránea y un sistema atlántico de bajas presiones provocaron un fuerte flujo del sudoeste que trajo aire cálido del noroeste de África a latitudes medias.
En el Atlántico Norte oriental, la temperatura de la superficie del mar fue entre uno y dos grados más alta de lo normal, y cerca de las costas de la Península Ibérica ese aumento fue mayor.
La publicación de estos altos registros coincidió con la confirmación de varios servicios meteorológicos e hidrológicos nacionales europeos, como los de España, Francia, Alemania y Reino Unido, de que el año 2022 fue el más cálido de la historia en sus respectivos países, precisó la OMM.
También se ratificó que la frecuencia e intensidad de los episodios de calor extremo, incluidas las olas de calor marinas, subieron en las últimas décadas, las cuales seguirán en ascenso independientemente del escenario de emisiones de gases de efecto invernadero.
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