La invitación fue en respuesta a Bukele quien dijo que le desea a Colombia que «logre bajar los índices de homicidios, como lo hemos logrado los salvadoreños».
«Pues Nayib @nayibbuke pasamos de 90 homicidios por cada 100 mil habitantes en 1993 en Bogotá a 13 homicidios por cada 100 mil habitantes en 2022. No hicimos cárceles sino universidades. Es bueno comparar las experiencias. Te propongo un foro internacional», manifestó el gobernante colombiano en Twitter, quien fue también alcalde de esta capital.
Al referirse a los masivos traslados de supuestos pandilleros a cárceles salvadoreñas, Petro señaló que se pueden ver «las fotos terribles -no me puedo meter en otros países- del campo de concentración de El Salvador, lleno de jóvenes, miles y miles, encarcelados que le da a uno escalofríos».
El presidente salvadoreño lleva a cabo una ofensiva contra las pandillas o maras similar a las llamadas Mano Dura y Súper Mano Dura ejecutadas durante el gobierno de Francisco Flores (1999-2004) y de Antonio Saca (2004-2009), que en la práctica fueron un fracaso.
Durante los dos gobiernos del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) se impulsó un conjunto de políticas sociales como el paquete escolar, pensiones, reforma a la salud, alfabetización, reactivación de casas de cultura, con el fin de cambiar la base de la sociedad sumida en una cultura de violencia.
Incluso se llevaron a cabo transformaciones en el sistema carcelario como la reeducación de los reos a través de programas educacionales y aprendizaje de oficios para la posterior reinserción social, incluso la construcción de una prisión de alta seguridad.
«Yo creo que hay gente que le gusta eso, indudablemente, ver a la juventud dentro de las cárceles y creen que eso es la seguridad y se disparan las popularidades, indudablemente», aseguró Petro durante en la inauguración de dos sedes del campus tecnológico de la institución educativa en Ciudad Bolívar de Bogotá, una de las zonas más humildes de esta capital.
En su discurso dijo que Bukele «se siente orgulloso porque redujo la tasa de homicidios a partir -dice él-, de un ‘sometimiento de las bandas que hoy andan en esas cárceles’. En mi opinión: ‘dantescas’.
«Nosotros logramos reducir igualmente esa tasa de homicidios, de criminalidad, de violencia, pero no a partir de cárceles sino de universidades, de colegios, de espacios para el diálogo, de espacios para que la gente pobre dejase de ser pobre», recalcó.
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