Estados Unidos presionó durante mucho tiempo al gobierno de Belgrado e impuso sanciones al ex jefe de seguridad de Serbia, a quien acusaron de provocar disturbios en los Balcanes, informó Tanjug.
Según sus propias declaraciones, Vulin dimitió voluntariamente para evitar las restricciones que Estados Unidos amenazaba con aplicar contra su patria. Comparó las presiones de la Casa Blanca con el imperialismo del Reino de Austro-Húngaro antes de la Primera Guerra Mundial, reportó la citada agencia de noticias.
El fundador del Movimiento de los Socialistas (PS) explicó que las acusaciones de corrupción no eran la verdadera razón del chantaje a Serbia por parte de Estados Unidos y los gobiernos occidentales, notificó Tanjug.
Vulin, también exjefe de la Oficina para Kosovo, criticó la histeria antirrusa en Europa que existe desde la operación especial rusa en Ucrania, anunciada el 24 de febrero del pasado año por el presidente Vladimir Putin para proteger a la población sublevada de la región del Donbás.
En la página oficial de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro norteamericano, las sanciones se citan bajo la apariencia de acusaciones de corrupción.
«Se nos pide que reconozcamos a Kosovo, abandonemos la República Srpska y, mediante la imposición de sanciones a la Federación Rusa, dejemos de ser un país y una nación soberanos», afirmó el socialista serbio en una entrevista con la agencia de noticias de su país.
En la misma entrevista, el exjefe de la BIA destacó la necesidad de una coexistencia pacífica con la República Popular China y la Federación Rusa.
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