Al presentar la campaña el viernes pasado, en sus perfiles personales de las redes sociales, el presidente Carlos Alvarado escribió que ‘esto va en favor de la salud de todas las personas y comunidades, porque cada persona que es vacunada también protege a las que le rodean’.
Y lo orientamos a quienes viven en el país, porque aquí no hay turismo de vacunas, sostuvo y llamó a quienes aún no se han vacunado a que lo hagan. ‘Hagámoslo para cuidarnos’, subrayó.
La inmunización de los migrantes irregulares residentes en el país fue aprobada por la Comisión Nacional de Vacunación y Epidemiología (CNVE).
Al respecto, el viceministro de Salud Pedro González sostuvo que este acuerdo de la CNVE resulta de gran importancia para proteger a la mayor cantidad de personas contra la Covid-19, logrando inmunizar a aquellos extranjeros residentes en el país, pero que por determinadas situaciones no han podido documentar su arraigo.
De su lado, el gerente médico de la CCSS -encargada de la salud pública en Costa Rica-, Mario Ruiz, refirió que de manera especial durante estos siete días, toda persona mayor de 18 años, más allá de su nacionalidad, su condición migratoria o comprobación de arraigo, podrá iniciar su esquema de vacunación contra esta enfermedad.
Ruiz resaltó que las vacunas contra la Covid-19 aplicadas aquí son seguras y han demostrado su eficacia en disminuir el riesgo de sufrir complicaciones severas y el riesgo de muerte a causa de esta enfermedad.
Costa Rica tiene la meta de lograr antes de finalizar 2021 la inmunidad de grupo o rebaño (70 por ciento de la población total del país) contra el SARS-CoV-2, aunque especialistas ahora consideran que en el caso de este virus, debe ser del 85 por ciento.
rgh/ale
















