Al intervenir en la clausura del Coloquio IDEA, la cita empresarial más importante del país, el mandatario subrayó que Argentina está saliendo de a poco de un momento único tras meses dolorosos de Covid-19.
Fernández invitó a reflexionar en todo lo que ha dejado la pandemia y resaltó que hoy se impone el deber moral y ético de poner manos a la obra para construir otra sociedad.
‘Se que desde hace muchos años somos un país con bandos en pugnas, tirando cada uno de una punta de la soga, pero, dijo, tirando cada uno para su lado, solo logramos inmovilizarnos como sociedad’.
El jefe de Estado subrayó que la pandemia llegó a solo 99 días de asumir la presidencia y volvió a convertir a la sociedad en dos sectores en pugnas. De repente poco a poco volvimos a quedar enfrentados, remarcó al tiempo que pidió abandonar los insultos, las quejas altisonantes, los enfrentamientos.
Es hora de tratar de profundizar los acuerdos y minimizar las diferencias, resaltó en otro tramo de su discurso, en el cual significó que no se trata de unificar ideas, pues la democracia exige respeto a la pluralidad.
Pero esta debe ser sinfónica, cada uno que toque el acorde que corresponda en el tiempo que le es dado, para que la armonía haga sonar muy bien al sistema democrático, señaló el Presidente, tras recordar que Argentina vive en un punto trastocado por la pandemia y políticas aplicadas previamente que dejaron una economía estancada y endeudada.
Al insistir en avanzar juntos en la tarea de reconstrucción, Fernández también pidió dejar atrás los debates estériles y sobre todo, remarcó que el primer gran problema es terminar con la desocupación, creando empleo genuino.
Al respecto, enfatizó que la asistencia del estado no puede ser el remedio para la falta de empleo, pues es solo un paliativo para sobrellevar la pobreza. No existe otro camino que la inversión privada que asocia al capital y al trabajo para lograr un desarrollo sostenible en nuestra sociedad, acotó.
En su discurso llamó a cambiar planes por empleo como primer objetivo y de este modo combatir a la pobreza que hoy sumergió a millones de familias argentinas y convocó al empresariado a no ver al trabajo como un costo, sino como una inversión.
En otro tramo resaltó que el problema de la deuda externa y con el Fondo Monetario Internacional es de toda Argentina y aquellos que hoy proponen tomar más créditos para pagar esos créditos, son los mismos que la sumergieron en la deuda.
Por otra parte, enfatizó que el pueblo no puede ser víctima de la especulación y manifestó la necesidad de empresarios y emprendedores, comprometidos, sin lobbys y con creatividad, sin especulación y con producción, sin codicia y con solidaridad.
Todos debemos escucharnos, debatir, entender que estamos en un mismo barco y que la pandemia nos enseño que nadie se salva solo, concluyó.
mem/may/gdc
















