El representante iraní ante el OIEA, Kazem Qaribabadi, alertó que el desarrollo secreto del programa israelí constituye una afrenta al Tratado de No Proliferación (TNP), resaltó el canal HispanTV.
Qaribabadi apuntó que, pese a no ser signatario de ese último tratado y de ninguno de los otros convenios para limitar las armas atómicas, Israel disfruta de los beneficios del organismo de la ONU.
A juicio del diplomático, es una postura negligente, en tanto que el régimen sionista con su rechazo a inspecciones de sitios nucleares, se burla de la comunidad internacional.
La entidad rectora de la energía atómica debía adoptar una posición respecto a la sistemática negativa de Tel Aviv a develar sus actividades y experimentos nucleares, apuntó.
‘Tal situación, agregó, le dio a ese Estado la audacia de burlarse de la autoridad y la misión del OIEA’.
Israel es el único en Medio Oriente no firmante del TNP, con el cual la humanidad espera algún día eliminar las armas nucleares.
Seguro del apoyo político y militar de Estados Unidos, Tel Aviv elude las salvaguardas diseñadas por el ente de la ONU para evitar manipulaciones ilícitas de material fisionable.
Estimaciones sobre las bombas atómicas israelíes, dan cuenta que oscilan de 80 a 300 ojivas, según un informe publicado en octubre de 2019 por el portal estadounidense The National Interest.
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