Desde las 08:00, hora local, y durante 10 horas más de 34 millones de argentinos pudieron ejercer su derecho al voto para elegir quienes finalmente asegurarán un asiento en el Congreso de la Nación, de los 151 puestos disponibles, además de otros cargos públicos.
El último tramo de los primeros comicios realizados en tiempos de la Covid-19 transcurrieron con bastante afluencia de votantes que, esta vez, a diferencia de las primarias de septiembre pasado, pudieron avanzar de manera más ágil en los centros de votación por la notable baja de contagios de Covid-19 en todo el país.
De acuerdo con la Cámara Nacional Electoral, al cierre de las urnas el 64,5 por ciento del padrón electoral había ejercido su voto.
Por estas horas las principales fuerzas políticas en contienda comienzan a llegar a los «búnkers» de sus coaliciones para esperar allí los resultados, que según trascendió comenzarán a conocerse a partir de las 21:00, hora local.
En medio de una Argentina convulsa, los ojos se posan en la provincia de Buenos Aires, la de mayor cantidad de electores; seguido por Córdoba, Santa Fe y la capital federal.
Un gran despliegue militar, con más de 90 mil efectivos, fue dispuesto desde la víspera por las autoridades en los principales puntos del país para controlar el normal desarrollo de estos comicios.
Entre las varias perlitas que dejó estas elecciones se conoció de diversas denuncias contra candidatos, unos por romper la veda, como el caso del ultraliberal Javier Milei y otros por hacer proselitismo.
También un periodista denunció el maltrato de la custodia del expresidente Mauricio Macri cuando fue a sufragar, quien además en declaraciones a la prensa con tono triunfalista habló hasta de transición para 2023.
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