El canciller Hossein Amir Abdolahian aclaró que la república islámica no entrará en discusión alguna sobre temas desvinculados con la anuencia sellada en 2015 por Teherán y otras cinco potencias mundiales.
La ronda de negociaciones que transcurre en la capital austriaca propicia una oportunidad para que todas las partes pongan fin a la situación de crisis actual creada por la salida ilegal de Estados Unidos, dijo.
“Me gustaría enfatizar una vez más que no es una ventana abierta para siempre y Estados Unidos y los tres países europeos deben entenderlo bien”, indicó Amir Abdolahian en un artículo citado por la agencia Mehr.
Llegar a un acuerdo es posible, si las otras partes muestran voluntad política, enfatizó.
Pese a las promesas incumplidas por la triada europea signataria del PIAC (Alemania, Francia y Reino Unido) y la desconfianza hacia la Casa Blanca, Irán se esforzará por lograr una avenencia verificable y efectiva sobre la abolición de medidas coercitivas.
Las negociaciones destinadas a buscar una forma de regreso de Estados Unidos al convenio entraron en pausa en junio último para dar paso a las elecciones presidenciales iraníes que ganó Ebrahim Raeisi.
Desde entonces, el Gobierno instalado en agosto pasado revisó los detalles de las seis rondas anteriores.
El ejecutivo de Raeisi reiteró que el diálogo se concentrará en la demanda de Teherán de erradicar las sanciones estadounidenses y del cumplimiento de las obligaciones de Berlín, París y Londres estipuladas por el PIAC.
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