Desde que asumieron solo tuvieron 99 días para echar a andar lo que prometieron en campaña hasta que llegó la Covid-19, con el añadido de una deuda de 44 mil millones de dólares levitando en sus espaldas, que intentan lograr reacomodar con un acuerdo casi a punto de concretar con el Fondo Monetario Internacional después de meses de conversaciones.
En busca de reconstruir el tejido social en medio de divisiones palpables y una oposición acechante, han sido meses de tensiones y desgaste.
Empero, el Gobierno se ha concentrado en tenderle la mano a los sectores más vulnerables, ayudar también a los rubros más golpeados por la pandemia y ha dado avances concretos en los últimos meses que muestran una leve señal de recuperación económica.
Intentar poner de pie a la nación, trabajar en lo social, lograr un país con oportunidades para todos y dar bríos al trabajo y la producción, siguen siendo prioridad del Gobierno y la alianza que llevó a Alberto y Cristina al poder el 10 de diciembre de 2019: el Frente de Todos.
Pese a la polarización y las críticas, el Gobierno sigue avanzando y este 2021 ha sido particularmente agitado, con varios problemas y tensiones al interior del Frente, que le pasaron factura en las elecciones legislativas, donde perdieron el quórum en el Senado, aunque lograron retener la primera minoría en la cámara de Diputados.
El resultado de las urnas, resquebrajó la unidad pero hoy el Frente afronta un nuevo período con meses definitivos por delante para poder levantar al país.
«Es la hora de la reconstrucción. Hace dos años dijimos que veníamos a poner de pie a Argentina con una mirada verdaderamente federal, asumiendo un compromiso muy difícil.
Hoy, pandemia mediante, sin especulaciones ni excusas, seguimos trabajando día a día para que los argentinos tengan una mejor calidad de vida, empezando por los de abajo para llegar a todos», señaló en un reciente artículo el jefe de Gabinete, Juan Manzur.
No exento de constantes críticas de una oposición que ha exacerbado a la más rancia derecha, el Gobierno trabaja hoy sin pausa, con un año 2022 que será definitivo en muchas cosas, de cara a un 2023 de elecciones presidenciales.
Sin perder el norte y con la mira en lograr una Argentina para todos, el presidente Fernández señaló en fecha reciente que en esta nueva etapa que comienza hoy honrará el compromiso electoral asumido en diciembre en 2019. «Creo profundamente en Argentina, el pesimismo es contagioso, pero por suerte la esperanza también lo es», manifestó.
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