Zarif describió a Johnson como un doble moralista que condena sin base a la República Islámica por su presunto objetivo de fabricar armas de exterminio masivo y a la vez anuncia el aumento de su arsenal para reforzar la defensa de Reino Unido.
En realidad, apuntó el jefe de la diplomacia iraní, Teherán considera que ese tipo de armamento debía ser destruido por completo.
Las autoridades iraníes respetan una fatwa (decreto religioso de estricto cumplimiento) emitida por el líder de la Revolución Islámica, Ali Jamenei, mediante la cual está prohibida la fabricación, almacenamiento y uso de esas armas.
Tras decenas de inspecciones desde 2015 a 2019, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) nunca detectó un desvío del carácter pacífico del programa nuclear iraní.
El representante iraní ante el OIEA, Kazzem Qaribabadi, dijo que el organismo de control nuclear de la ONU debía aclarar las dudas o preguntas sobre el proyecto de materiales fisionables de la nación de los persas para evitar malos entendidos.
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