En declaraciones a WRadio, Quintana recordó que siempre ha sido «un embajador del campo, un luchador, un defensor porque sigo siendo campesino, sigo cultivando y ahora no solamente papá sino café también».
Recordó que antes hacía campaña publicitaria para estimular la compra productos del agro colombiano para ayudar a los campesinos, sin embargo, ahora «que les queremos comprar a los campesinos pues suben los insumos en un 300 por ciento».
Explicó que el problema en el incremento de los insumos es que luego, esos aranceles «ni siquiera son aprovechables para el país, no hay un retorno de ellos».
Subrayó que si se hace una investigación profunda acerca de dónde vienen los insumos o quien es el proveedor y sobre el aumento de sus precios «se van a dar cuenta que detrás de esto hay un tema político gravísimo que está jodiendo directamente al campesino».
«¿Qué pasa? Pues ahora los campesinos no vamos a tener el dinero suficiente para comprar los insumos y producir papa, entonces el paso siguiente es que el ministro de Agricultura va a importar la papa como muchas veces lo han hecho y es en lo que hemos estado todo el tiempo en contra, que importen la papa de Bélgica, Holanda y Estado Unidos», dijo.
Remarcó que con el incremento del 300 por ciento en los insumos es imposible comprar la papa o producirla cuando va a llegar mucho más barata de Bélgica, Holanda y Estado Unidos.
Por otra parte, el líder campesino César Pachón y candidato a senador por el Pacto Histórico, recordó que hace un año debido a la crisis los campesinos se quebraron.
Muchos no pudieron volver a sembrar y por eso hay poca oferta en esta época, además, los insumos subieron entre el 50 al 100 por ciento, dijo el político al tiempo que responsabilizó al gobierno de causar una inseguridad alimentaria.
«Así funciona este Gobierno, no asiste al campesinado, el campesinado se quiebra, baja la producción, la oferta es menor que la demanda, suben los precios al consumidor y el gobierno toma una decisión: importar alimentos», enfatizó.
Los precios de los alimentos en los últimos meses aumentaron en el país y la inflación durante el 2021 generó el aumento exponencial de los valores de la canasta familiar.
Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, la inlación fue en 2021 de 5,62 por ciento, la cifra más alta en los últimos cinco años y el sector más afectado fue el de alimentos y bebidas.
El pasado 28 de enero, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), incluyó a Colombia, Honduras y Haití en una lista de países en riesgo de sufrir hambre durante 2022; el informe sostiene que 7,3 millones de colombianos necesitarán asistencia alimentaria este año, y compara esta situación con las de Etiopía, Sudán del Sur, Nigeria y Yemen.
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