La Fiscalía General de la República confirmó una veintena de asesinatos y medio centenar de desapariciones en la primera quincena de marzo, muchos de los cuales son pobremente investigado, según expertos locales.
Para Zaira Navas, abogada de la fundación Cristosal de derechos humanos, es preocupante que las autoridades se rehusen a reconocer la gravedad del fenómeno de las desapariciones, que suelen quedarse sin investigar.
La experta precisó que en 2020 se registraron dos mil 250 desapariciones, y alertó que este debate debe trascender las cifras y reforzar el trabajo en prevención, sobre todo en las zonas rurales.
‘Aunque viniesen a la baja los casos de homicidios, no necesariamente eso significa que han dejado de ocurrir crímenes, como la extorsión y otros’, dijo Navas, a propósito del discurso oficialista sobre la seguridad pública.
Al respecto, Navas llamó a las autoridades a activar los protocolos vigentes y repensar nuevos mecanismos de prevención, pues la población afirma que las pandillas mantienen el control en los territorios.
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