Qurat-ul-Ain Sadozai, director del programa del Unmas, sostuvo que el mayor impacto de los peligros de esas armas lo sufren los ciudadanos y principalmente la población infantil.
‘Juntos, debemos seguir adelante para reforzar el desarrollo de las capacidades nacionales de acción contra las minas y seguir apoyando a Somalia, garantizando la protección de los civiles y el desarrollo social y económico’, declara el funcionario de ONU en un comunicado.
En su mensaje por el Día Internacional para la Concienciación y la Asistencia en la Acción contra las Minas Antipersonales, Ain Sadozai añade que si bien disminuyó el número de víctimas, la existencia y empleo de esos útiles siguen siendo una preocupación importante que requiere una atención dedicada.
Según Unmas, en 2019 en este país se registraron mil 140 víctimas civiles debido a las bombas artesanales; esa cifra se redujo a 454 en 2020.
Además, en 2019 también hubo 59 ciudadanos (no militares) muertos por restos de explosivos de guerra (REG) y ese número disminuyó a 53 en 2020.
Sadozai afirmó que Unmas trabaja con el Gobierno y los estados federales miembros, junto con socios internacionales para apoyar el Plan de Transición de Somalia, lo cual incluye eliminar los peligros de explosivos, impartir educación sobre el riesgo de esos artefactos, así como crear conciencia a nivel de comunidad.
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