El jefe de la Organización de Energía Atómica de Irán (OEAI), Ali Akbar Salehi, calificó de terrorismo y acto desesperado el sabotaje ejecutado contra la red de distribución eléctrica de la usina, en el centro del país.
La acción no causó daños ni contaminación, precisa un reporte de HispanTV.
Salehi expresó que la república islámica se reserva el derecho a adoptar medidas que estime convenientes contra los perpetradores y autores intelectuales.
Ese suceso pone al descubierto el fracaso de quienes trabajan por detener el creciente desarrollo de la industria pacífica nuclear de Irán, dijo.
Y también, agregó, el interés por sabotear el diálogo en Viena, Austria, entre Irán y cinco potencias mundiales dedicado a levantar sanciones norteamericanas contra el país de los persas.
En julio de 2020, la misma planta fue objeto de otro sabotaje con un incendio en uno de sus pabellones en construcción que tampoco causó víctimas ni interrumpió el enriquecimiento de uranio.
A raíz de aquella acción, Irán alertó en la ONU que cualquier acto terrorista contra centros nucleares o infraestructuras del país podría desencadenar una escalada.
Aunque ningún grupo o individuo se atribuyó el sabotaje de hoy, es notoria la actividad de los servicios de inteligencia de Estados Unidos e Israel de intentar con ataques cibernéticos y asesinatos detener el avance nuclear de la república islámica.
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