Según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), Panamá es el ‘país del mundo con mayor cantidad de días sin educación presencial o semipresencial’, tras mantener durante 16 meses los colegios cerrados para evitar contagios en la población estudiantil.
Por ello, la ‘reapertura segura, gradual, flexible y voluntaria de escuelas es un imperativo para garantizar un acceso equitativo a la educación, sin dejar a nadie atrás’, precisó la institución en una declaración pública.
La víspera, Unicef aseveró que el regreso a los centros de enseñanza ‘debe ser parte de un consenso entre los actores de la comunidad educativa, padres, docentes, estudiantes, entre otros’.
Recordó que actualmente en Panamá hay 19 escuelas certificadas como seguras, de un total de más de tres mil 150 existentes en todo el país, 437 que brindan tutorías presenciales; en tanto, dos mil 659 poseen comités de salud y 60 Centros de Atención a la Primera Infancia operan de forma presencial.
En declaraciones recientes a la prensa, la ministra panameña de Educación, Maruja Gorday, anunció la vuelta a los colegios este lunes en las áreas con menor incidencia de la pandemia.
Sin embargo, la iniciativa fue suspendida ante las denuncias de los maestros del sector público, quienes sostienen que la gran mayoría de los planteles carecen o cuentan con un precario servicio de agua, sin contar que apenas inició la vacunación del personal docente.
Desde que se detectó el primer caso de la Covid-19 en marzo de 2020 en el territorio nacional, Panamá cerró sus escuelas y los cerca de 900 mil estudiantes comenzaron a recibir las clases a distancia a través de plataformas digitales, radio y televisión.
Unicef se comprometió a ‘buscar soluciones de manera participativa para el retorno y garantizar el derecho a la educación de los miles de niños que no gozan de ella’.
De acuerdo con la encuesta U-Report, actualmente el 84 por ciento de los niños, adolescentes y jóvenes panameños estudian, la mayoría de ellos en el sector público, quienes el pasado año recibieron las clases por computadora o celular.
Bien, difícil y estresante fueron algunos de los calificativos a la hora de evaluar la experiencia de aprender desde casa, mientras que la necesidad de trabajar constituye una de las causas de los jóvenes que hoy están fuera del sistema.
El 69 por ciento de este grupo manifestó su deseo de retomar los estudios durante el curso 2021, que inició el pasado 1 de marzo a distancia, aunque el número de contagios, hospitalizaciones y muertes están a la baja hace más de un mes.
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