El Bundesrat (Camara Alta)) aprobó este viernes las correspondientes enmiendas legales realizadas poco antes por el Bundestag, Cámara Baja).
El objetivo es utilizar menos gas para la producción de electricidad y, en su lugar, Alemania apelará a la energía de centrales eléctricas de carbón que están disponibles de forma limitada o a punto de cerrarse. Los gobiernos de toda Europa buscan liberarse de su dependencia energética de Rusia tras el conflicto en Ucrania.
Moscú recortó considerablemente los suministros a Alemania a través de su gasoducto North Stream 1, que atraviesa el mar Báltico, y se teme pueda interrumpirlos por completo.
El Bundestag también decidió facilitar las opciones de ayuda estatal para empresas energéticas en dificultades, como el proveedor de gas Uniper.
En ese sentido, el Ministerio de Economía anunció que preparará paralelamente la ordenanza necesaria para poner en marcha la producción de más energía de la centrales de carbón.
La Federación de la Industria Alemana (BDI) celebró las votaciones y el presidente de la entidad, Siegried Russwurm, dijo que la decisión de recuperar temporalmente las centrales de carbón llegó tarde, pero fue acertada.
Alemania perseguía por motivos medioambientales cerrar la extracción de carbón, pero debido al conflicto geopolítico y, sobre todo, a las medidas occidentales contra Moscú, ahora reanalizan esa situación energética.
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