El vocero de la cancillería iraní, Saeed Khatibzadeh, calificó de técnico el diálogo que tiene lugar en la capital austriaca entre Teherán y los signatarios del Plan Integral de Acción Conjunta (PIAC) o acuerdo nuclear.
Esas negociaciones, enfatizó, consisten en encontrar cómo Estados Unidos regresa a sus obligaciones de la Resolución 2231 de la ONU que ampara el convenio multilateral sellado en 2015.
Washington lo abandonó en mayo de 2018 y reimpuso medidas coercitivas a Teherán, que quedaron atrás en lo estipulado en la anuencia firmada entre Irán y el grupo 5+1 (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia y China más Alemania).
‘Se ha avanzado, pero eso no significa que se resolvieron las disputas’, indicó Khatibzadeh, en su habitual comparecencia de los lunes ante la prensa acreditada en el país de los persas.
A juicio del portavoz es una etapa difícil y complicada, la cual podría allanarse en caso de que la Casa Blanca elimine el legado fallido del expresidente Donald Trump y vuelva a los compromisos del PIAC.
Khatibzadeh estimó que europeos y estadounidenses no tienen razón alguna para preocuparse por la decisión iraní de enriquecer uranio a 60 por ciento de pureza.
Esa medida responde al sabotaje terrorista contra la atomoeléctrica de Natanz, que urdió Israel, según reportes de la Inteligencia iraní.
En todo caso, el Organismo Internacional de Energía Atómica conoció con antelación ese paso adoptado por Teherán, que no viola lo establecido en el PIAC, porque se incluye dentro del capítulo 36 de la avenencia.
El acuerdo nuclear estipula que si uno de sus signatarios lo viola, cualquier otro puede adoptar medidas correctivas en respuesta.
Y, además, apuntó el vocero iraní, ‘el camino tomado por la república islámica es claro porque Estados Unidos se apartó del PIAC y carece de autoridad para exigir sobre ese pacto.
Primero debe volver a sus compromisos, nosotros verificarlos y luego Irán retornará a las posiciones originales del acuerdo’, puntualizó.
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