La edad actual de entrada a la escuela es de seis años, pero muchos maestros y padres expresan objeciones a la reducción pues, según dicen, podría profundizar la feroz competencia por las calificaciones en los pequeños, que aún no cuentan con la preparación intelectual necesaria.
Además, alegan, supondría una desventaja competitiva para muchos estudiantes, ya que los niños, en el período de transición, tendrían que competir más por la admisión en la universidad y las oportunidades laborales.
Por su parte, el gobierno afirma que a través de este plan busca hacerse cargo del cuidado infantil, en medio de las bajas tasas de natalidad y cerrar las brechas educativas para ayudar a los graduados a conseguir empleos y comenzar sus carreras más rápido.
Mientras tanto, dijo Ahn, el gobierno propugnará pronto la reforma del precario sistema de pensiones de la nación, en medio de las preocupaciones de que podría agotarse más rápido de lo esperado, debido al rápido envejecimiento de la población.
Los posibles cambios en el sistema de pensiones alentarían a los trabajadores a invertir más en sus cuentas individuales de jubilación o ajustarían una tasa de reemplazo de ingresos para un sistema de pensiones equilibrado.
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