En el Palacio de Baabda, ambas autoridades analizaron varios datos relacionados con el proceso de autoría y la consulta de integración del gabinete se completará más adelante, de acuerdo con la Agencia Nacional de Noticias.
Después de la reelección de Najib Miqati como primer ministro el pasado 23 de junio, ronda la incertidumbre en los libaneses ante la conformación de un gobierno con un periodo corto de gestión hasta las elecciones presidenciales de septiembre-octubre.
Aoun y Miqati rompieron el distanciamiento tras más de un mes en pausa y las recientes reuniones aplacaron la polémica de los dos encuentros iniciales en torno a la distribución de las carteras ministeriales.
Según difundieron medios locales, el mandatario libanés defiende una propuesta de unidad nacional de 30 ministros con grandes beneficios en el manejo de las finanzas y los expedientes económicos.
Mientras, el jefe interino del gobierno rechaza el principio de rotación en las carteras ministeriales y presentó un Consejo en su mayoría similar al actual, pues el mandato será breve ante la carrera presidencial que iniciará el venidero mes.
Ante este panorama diputados, bloques parlamentarios, dirigentes, organizaciones, sindicatos y líderes religiosos insistieron en la responsabilidad de todos los actores políticos para responder a los intereses nacionales y estar a la altura de los retos que enfrenta el pueblo libanés.
Desde el exterior, el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas y el Grupo de Apoyo Internacional recordaron que la nación requiere con prontitud concluir el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional para la marcha del plan de restauración económica y financiera del país.
Por otro lado, Hizbulah subrayó que el futuro gobierno tendrá el reto de trabajar para avanzar con la economía nacional y su independencia de la dominación, el asedio y las sanciones imperialistas.
En medio de su peor crisis económica y financiera de la época moderna, Líbano vuelve a transitar por una etapa de escepticismo bajo la necesidad de impulsar la recuperación y hacer frente a la injerencia extranjera.
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