Según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística, tal porcentaje resulta el más bajo para ese mes desde 1998, es decir, en 24 años.
Una vez más, el desplome se vio influido principalmente por la contracción de los valores de los carburantes.
La caída fue menos intensa que la registrada en julio (-0,68 por ciento), cuando la tasa fue la más baja desde el inicio de la serie histórica de la investigación, en enero de 1980.
De acuerdo con el gerente de la investigación, Pedro Kislanov, algunos factores explican la disminución menor respecto a julio.
Uno de ellos es la contorsión menos intensa de la energía eléctrica (-1,27 por ciento), que resultó de 5,78 por en el mes anterior.
También hubo aceleración de algunos grupos, como salud y cuidado personal (1,31 por ciento) y vestimenta (1,69), y derrumbe menos fuerte del grupo de transportes en agosto.
«En el mes anterior, los precios de la gasolina, el elemento de mayor peso en el grupo, cayeron 15,48 por ciento y, en agosto, la contracción fue menor (-11,64)», explicó.
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