El Ministerio de Comunicación explicó en un comunicado que mensualmente se destinan nueve mil millones de gourdes (unos 77,90 millones de dólares) para costear la subvención, lo cual supone el doble de la factura salarial del Estado.
Los ingresos totales registrados en las aduanas no son suficientes para pagar la subvención de los productos petrolíferos, y los precios son significativamente más bajos en Haití que en el mercado internacional, aseguró la cartera
Asimismo, indicó que actualmente se adoptan medidas para garantizar el suministro de las estaciones de servicio en el país, y garantizar la disponibilidad del producto.
Este miércoles el ministro de Asuntos Sociales y Trabajo, Odney Pierre Ricot, anunció que la gasolina tendrá un precio de 570 gourdes (unos 4,90 dólares), un incremento del 228 por ciento, mientras el diésel costará 670 gourdes (casi 5,80 dólares), mientras que el queroseno se fijó en 665 (5,76 dólares).
Las autoridades indicaron que aún persiste un subsidio menor a la gasolina de 158 gourdes (1,37 dólares), que será asumido por el Estado.
El incremento de las tarifas atizó las protestas que desde hace tres semanas sacuden el país, y mantienen bloqueada su capital en las últimas tres jornadas.
Tras confirmarse los nuevos valores cientos de personas se volcaron a las calles, bloquearon las avenidas, levantaron barricadas y amenazaron con intensificar el movimiento.
Por tercera jornada consecutiva los haitianos se movilizaron en todo el país para denunciar el desabastecimiento de los hidrocarburos, el alto costo de la vida y la inseguridad, mientras piden la renuncia del primer ministro Ariel Henry, y alegan que este no puede solucionar los problemas.
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