Es posible que haya más inundaciones en varios estados, advierte el ente especializado, horas después de la difusión de un comunicado sobre la devastación causada por los aguaceros bíblicos que asolaron 31 de los 36 estados en que está dividido este país.
La información provista por la Nihsa indica que son posibles más inundaciones; las lluvias en una combinación de aguaceros cortos de alta intensidad están concentradas en los estados sureños y norteños.
Para mayor alarma, el parte advierte que los riesgos de desastres asociados a las lluvias aumentarán en el futuro próximo debido a que los efectos del cambio climático comienzan a centrarse en este país, el más poblado de África y primer productor de petróleo del continente.
Más de 500 muertos; mil 500 heridos y un millón 400 mil desplazados son las trágicas consecuencias de las inundaciones provocadas por los inclementes aguaceros que asolan Nigeria, revelaron hoy fuentes oficiosas aquí.
A esas pérdidas humanas se suman 90 mil viviendas dañadas por las lluvias que comenzaron a fines de julio pasado en 31 de los 36 estados en que está dividido el país las cuales también arrasaron cultivos y mataron animales, señala en un reporte el cotidiano Premium Times en su primera plana.
El recuento de los daños, sin embargo, es considerado parcial pues los medios especializados pronostican que los desbordamientos de ríos y embalses tanto en Nigeria, como en la vecina Camerún, pueden continuar y aumentar las estadísticas.
En contraste con las lluvias en Nigeria y Camerún, países del Cuerno Africano padecen la peor sequía sufrida en las últimas cuatro décadas, consecuencia del cambio climático, con la consiguiente amenaza de hambruna para millones de personas.
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