La decisión fue tomada con 58 votos a favor, 46 en contra y seis abstenciones, y obliga al ministro de Relaciones Exteriores a comparecer ante el pleno congresal a responder un pliego de preguntas y lo expone a la posibilidad de una censura (obligación de renunciar).
Los promotores de la interpelación cuestionaron posiciones planteadas en septiembre pasado por el presidente peruano, Pedro Castillo, en su discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas.
Rechazaron el apoyo de Perú a la soberanía de Argentina en las islas Malvinas y a la lucha por la independencia de la República Árabe Saharaui Democrática, entre otros puntos, en una exposición ceñida a la política internacional histórica del país, según explicó Landa al comparecer ante la comisión legislativa de Relaciones Exteriores.
Legisladores de izquierda y centro, a su vez, señalaron que la interpelación invade los fueros del Ejecutivo, pues el manejo de la política exterior es atribución constitucional exclusiva y excluyente del presidente de la República.
También señalaron que la medida forma parte de una política de oposición radical y general para terminar con el gobierno de Castillo.
Muy pronto, el canciller confirmó que afrontará la interpelación. “Acudiré nuevamente al Congreso de la República a responder las preguntas planteadas esta vez en el pliego interpelatorio, explicando nuevamente la política exterior del Perú y la labor de la Cancillería”, expresó en Twitter.
ro/mrs
















