Víctima de una dictadura militar (1976-1983), que mutiló su cuerpo, pero no sus ideas, en las redes sociales y en varios medios informativos se recuerda aquella madrugada del 5 de mayo de 1976 cuando seis hombres armados del batallón 601 de Inteligencia del Ejército lo capturaron y lo desaparecieron.
Regresaba esa noche del cine junto a su mujer Marta Scavac a su casa del barrio de Villa Crespo, cuando el grupo de tareas del Ejército, tras someterlos a un duro interrogatorio que incluyó golpes, patadas y torturas, se llevó al escritor, periodista y novelista, quien aún permanece desaparecido, recuerda la agencia Télam.
En un artículo titulado ‘Haroldo Conti sigue respirando a través de su literatura’, ese medio informativo resalta su trayectoria y legado en tanto el canal Encuentro destaca que, en memoria de Conti, hoy uno de los centros culturales que funcionan dentro de la antigua escuela de Mecánica de la Armada, otrora centro clandestino de torturas, lleva su nombre.
En la Secretaría de Derechos Humanos recordaron a Conti como uno de los mayores escritores argentinos. Fue periodista, militante y docente. Sus obras reflejan su compromiso socio-político con la realidad de su tiempo, resaltó ese ente.
Con imágenes y frases, el centro que honra al escritor le dedica varios homenajes y semblanzas al autor de Mascaró, el cazador americano (1975), obra por la cual recibió ese mismo año el Premio Casa de las Américas.
‘La vida de un hombre es un miserable borrador, un puñadito de tristezas que cabe en unas cuantas líneas. Pero a veces, así como hay años enteros de una larga y espesa oscuridad, un minuto de la vida de un hombre es una luz deslumbrante’, escribió Conti, por quien, al igual que otros desaparecidos, Argentina sigue demandando verdad y justicia.
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